La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Un edificio, muy bien, construido.
Es, sin duda, un edificio, que posee, en su construcción, mucha presencia, de fuerzas estáticas, y poco presencia, de fuerzas dinámicas (o fuerzas descompensadas, entre sí).
Y por tanto, es un edificio, que posee, mucho porcentaje de partícula, y poco porcentaje de onda, en su construcción.
Y por tanto, es un edificio, que posee, mucha simetría, y muy poca asimetría, en su construcción.
Y por tanto, es un edificio, que posee, mucho orden, y muy poco desorden, en su construcción.
Y por tanto, es un edificio, cuya idea, en el pensamiento humano, totalmente imaginario, respecto, de la materia-espacio, posee, una función de ondas, cuya elipse, posee, una excentricidad, muy pequeña.
Y por tanto, es un edificio, que concilia, un sueño, muy feliz, y profundo (Muy poco despierto, a la vigilia).
Y por tanto, es un edificio, en cuyo interior, los cadáveres, bien, no se pudren, o bien, tardan mucho, en pudrirse.
Y por tanto, es un edificio, que es, en realidad, una máquina del tiempo, donde hay, por tanto, ausencia de transcurrir del tiempo, y contracción del cosmos.