La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La ciencia, la verdad, y la mentira.
La verdad, de una ciencia, incrementa la felicidad, del pensamiento humano, hasta volverla, la plena.
Y la mentira, de una ciencia, disminuye la felicidad, del pensamiento humano, hasta volverla nula.
Y por tanto, una persona, solo se puede denominar, a sí misma, como, científica, si se dedica, con su ciencia, y con todas sus fuerzas, a intentar volver, plenamente felices, a todos los pensamientos, de todas las personas, en general, incluido, por supuesto, a su propio pensamiento.