La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La felicidad humana, y sus fuerzas correspondientes.
La felicidad humana, plena, si se hace menor de esa plena, transitoriamente, por medio, de una Acción (Explosión), de una forma inmediata, tiende a recuperar, siempre, de nuevo, su plenitud, total, por medio, de una Reacción (Implosión).
Y por este motivo, cualquier porcentaje de la felicidad plena, inferior al 100 %, está sometido, siempre, a estas dos fuerzas, opuestas, entre sí:
[Cualquier % de la felicidad plena, inferior al 100 %] = [{Reacción (Implosión)} – {Acción (Explosión)}] = Elipse = [La excentricidad, de una determinada elipse] = [{Un cierto porcentaje de acción, compensada con la reacción, o un cierto porcentaje de partícula (Círculo rojo)} + {Un cierto porcentaje, de acción, y reacción, descompensadas, entre sí, o un cierto porcentaje de onda (Elipse verde)}] = [Coseno w + i. Seno w] = [Número complejo] = [Función de ondas]
Y por este motivo, afirmó, Isaac Newton, que a cada Acción, se le opone, siempre, una Reacción, opuesta, que el consideró, que era, de igual magnitud, que la acción, de forma equivocada.
Y por tanto, existen, siempre, en realidad, tres fuerzas, Acción, Reacción, y Desfase, en lugar de las dos únicas, fuerzas, Acción, y Reacción, que supuso, que existían, Isaac Newton, equivocadamente.
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