La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los profetas de Dios.
Deben, de ser, siempre, unas personas, que, tiendan a ser, 100 %, extraterrestres, y 0 %, mundanas, en todo.
Y por tanto, los profetas de Dios, deben de ser, siempre, unas personas, con el mínimo de defectos, posibles, generados, en ellas, por el interior tenebroso, del planeta tierra, o mundo, es decir, deben de ser, por tanto, unas personas, 100 %, heterosexuales, con unos inteligencias, basadas, en las vidas oníricas, de los bebés, y no basadas, en sus inteligencias adultas, sufridas, y que, enseñen, a todas las demás personas, que son, en realidad, unos cosmonautas extraterrestres, de Dios, viajeros, libres, por todo el cosmos, por medio, de los ovnis, carros de fuego, o nubes bíblicas.