La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El Médico, por excelencia..
Las personas, provenimos todas, de unas magnitudes de felicidades-energías infinitas, que después, adquirieron unos valores finitos, de esas magnitudes de felicidades-energías.
Y por tanto, en un principio, las personas, fuimos diamantes de una dureza infinita, que después, se hizo progresivamente inferior (Al adquirir más y más impurezas, ese diamante original, mediante la desintegración termodinámica natural (+ T) (Frío → Calor), y por último, por medio de la influencia del plasma de un motor mixto de un Ovni-Nube ó Carro de fuego, adquirimos nuestra dureza menor posible, para nuestro diamante original (Máxima cantidad de impurezas posible, ó máxima acción de nuestra termodinámica natural (+ T) (Frío → Calor), que se corresponde precisamente, con la existencia de la vida humana, dentro del planeta Tierra ó mundo.
Pero todas las personas, estamos hechas de Espíritu, ó Yo de nuestros sueños (Amor + paz + belleza + libertad), que es una tendencia natural imperecedera y totalmente imparable, que poseemos absolutamente todas las personas, y que tiende siempre, de una manera constante, a adquirir de nuevo, nuestro diamante infinitamente puro original, perdido (Termodinámica inversa (Calor → Frío) (- T)).
Pues bien, todo envejecimiento humano ó toda enfermedad humana, no es otra cosa, que una tendencia natural, a que ese diamante humano, que somos todas las personas, adquiera un menor porcentaje de dureza ó un menor porcentaje de carbono puro, y por tanto, un mayor porcentaje de impurezas (Menor dureza), ó de sustancias, que no son ya el carbono puro, y lógicamente, ocurre, que el mejor Médico, para cualquier enfermedad humana, que tenemos todas las personas, es precisamente, nuestro propio Espíritu, ó nuestro Yo de nuestros sueños (Amor + paz + belleza + libertad) ó nuestra tendencia natural, a ser unos diamantes infinitamente puros (Búsqueda de nuestra felicidades infinitas, naturales).
Y por tanto, todo rejuvenecimiento humano ó cualquier curación de cualquier enfermedad humana, no es otra cosa, que una acción de nuestro Espíritu, ó un progreso de las personas, a convertirnos un poco ó un mucho, en el diamante original puro, que puede acelerase ó que puede potenciarse, bien por medio de una sustancia química (Droga vegetal), con mucho porcentaje de carbono puro, y por tanto, proveniente de un vegetal muy poco desintegrado termodinámicamente, bien por medio del cobijamiento de esa persona enferma, en el interior de un diamante enfriado matemáticamente, para esa finalidad, bien por la conciliación del Yo de los sueños de esa persona, de un sueño hermoso adecuado, para la curación de esa enfermedad, ó bien simplemente, por medio de cualquier estimulación de la sobreabundancia de la influencia del Espíritu, sobre toda esa persona enferma, como puede ser por ejemplo, el engaño del efecto placebo, ó las técnicas “milagrosas” de todos los curanderos.