La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La sexualidad humana benigna ó sexualidad del Cuerpo de Cristo.
Es la sexualidad que poseen todos los hombres y la sexualidad que poseen todas mujeres, cuyas vidas se desarrollan completamente libres, dentro de todo el Cosmos-Creación-Reflexión del Dios Trinidad-Sueño Eterno, es decir, es la sexualidad humana, propia y exclusiva, de la vida eterna humana.
En el ejercicio de esta sexualidad humana, ocurre que el Espíritu ó el Yo de los sueños de la persona sexuada (Hombre ó mujer), sí que visiona correctamente y con toda claridad, al Yo de esa persona que posee los órganos sexuales activos…
Y por tanto, sucede, que todos los asuntos relacionados con esa sexualidad humana, el Espíritu ó el Yo de los sueños de las personas sexuadas, no tiene ningún inconveniente en aceptar a esos asuntos sexuales, como unos asuntos naturales más, prolongaciones naturales, del argumento general de su vida onírica, contenida a su vez, dentro del argumento general de la Reflexión del Dios Trinidad.
Y por tanto, la sexualidad de la carne benigna ó la sexualidad del Cuerpo de Cristo (Tanto la de los hombres, como la de las mujeres), carece de cualquier tipo de pasión ó carece de cualquier tipo de ceguera en acción, ya sea de repulsión, ya sea de sentido contrario, en su configuración interna, es decir, que al desconocer completamente esta sexualidad humana, lo que significa el concepto de la vergüenza, asociado al ejercicio natural de ella, esta sexualidad humana, no necesita de ningún modo, el ser cubierta con vestidos, tanto en los cuerpos físicos de los hombres, como en los cuerpos físicos de las mujeres…
Y lo lógico pues, es que tanto en las vidas eternas de los hombres, como en las vidas eternas de las mujeres, y de una manera completamente natural (Nunca forzada), carezcan completamente de la necesidad perentoria, de la existencia de unas vestimentas ó de la existencia de unos cubrimientos extras, para que, tanto los hombres, como las mujeres, oculten de esa manera, sus CARNES BENIGNAS Ó CUERPOS DE CRISTO, sexuadas, de sus vistas respectivas…
Así pues, la desnudez total, tanto para los hombres, como para las mujeres, es lo correcto ó es lo justo, en las vidas eternas humanas del Reino de los cielos, y el salirse de esta regla natural, supone siempre un artificio, derivado del mal.
Ejemplo:
El libro del Génesis, narra todo esto que estoy afirmando aquí, con precisión y claridad, y también narra, además, como a Adán y a Eva, la Serpiente ó Satanás, les invirtió totalmente sus sexualidades benignas naturales (Cuerpos de Cristo), poniéndoles en su lugar, unas sexualidades malignas (Cuerpos de Satanás), llenas de oscuridades, vergüenzas y pasiones, es decir, llenas de vestidos:
[Sexualidades benignas, de Adán y Eva (Ausencia total de vestidos, y por tanto, ausencia total de vergüenzas) (Cuerpos de Cristo)] + [El influjo sobre ellos, de la Serpiente ó Satanás] → [Sexualidades malignas, de Adán y Eva (Vestidos y vergüenzas, sin final) (Cuerpos de Satanás)].
¡¡¡Y la evangelización correcta de todas las personas, víctimas de la broma infame de Satanás, pero que van accediendo a sus vidas eternas, poco a poco, supone también, el hacer ó el realizar, el trabajo inverso al “trabajo” realizado por Satanás ó la Serpiente, en esas mismas personas, hace unos siglos!!!
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