La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La infelicidad ó desgracia humana, curada para siempre.
Una persona infeliz ó desgraciada, es una persona que contempla a “el alcanzar su felicidad plena”, muy lejos de ella, es decir, una persona infeliz ó desgraciada, es una persona, que genera espontáneamente a la luz del sol, grandes distancias espaciales, dentro de su mente, entre sí misma y “el su felicidad cósmica plena”.
Ejemplo:
Unas personas habitan en un pueblo aislado y escondido, dentro de una montaña, y resulta, que si esas personas, quieren alimentarse y saciar sus sedes con agua, tienen que trasladarse a otro pueblo diferente, y atravesar una región llena de víboras, y llena de escorpiones, de una forma completamente sanas, para después, realizar el camino inverso, hacia su pueblo.
Pues bien, esas pobres personas, contemplan a “el alcanzar su felicidad”, de una forma muy, muy lejana y problemática, y por tanto, se dicen a sí mismas: “Una gran distancia espacial, nos separa del resto del Cosmos, que jamás podremos superar”.
Pues bien, esa “supuesta distancia espacial”, que esas pobres personas, creen que les separa del resto del Cosmos, y que solo es un reflejo de sus propias desgracias ó de sus propias infelicidades personales, no vencidas adecuadamente, dentro de sus mentes, se viene completamente abajo (¡¡¡Sencillamente, porque jamás ha existido, de forma objetiva, como tal distancia espacial grandísima, sino que solo ha sido siempre, una alucinación mental, generada por sus propias desgracias ó infelicidades!!!), si esas personas, logran encontrar un atajo seguro, que les conduzca plácidamente, desde su pueblo, hacia su alimento y su agua.
En la antigüedad, cuando no existían medios de comunicación adecuados, como lo son, los automóviles y los aviones, todas las supuestas distancias espaciales, que existían dentro del planeta Tierra ó mundo, entre todas las ciudades, como estaban configuradas, por unas infelicidades ó desgracias humanas enormes, pues eran supuestamente, enormes ó incluso, se decía, completamente insuperables (Locuras humanas), para las mentes de las personas, pero a partir, de que se empezaron a inventar a unas máquinas, capaces de aminorar ó curar mucho, a esas infelicidades ó desgracias humanas enormes, dentro del planeta Tierra (Por medio de los automóviles y los aviones), se empezó a decir: “El mundo ó planeta Tierra, es un pequeño pañuelo” , es decir, dentro del planeta Tierra, no existen distancias espaciales enormes, sino que todo está al alcance todos.
Pues bien, cuando una persona, contempla el cielo nocturno, lo contempla, desde el punto de vista, de una desgracia ó infelicidad, para su propia mente, enorme, generada, por la influencia sobre ella, del Sol (Su estado de vigilia), y generada también, por las existencias de unas velocidades de los rayos de luz, grandísimas, que no son otra cosa, que puras alucinaciones ó interpretaciones elaboradas de su cerebro, asociadas a la Termodinámica natural de los niveles de felicidad ó pensamientos oníricos, que conforman al verdadero Cosmos, y por tanto, esa persona, se dice a sí misma: “Estoy separado del resto del Cosmos, por unas distancias espaciales enormes, insuperables, inalcanzables”, y lo que le sucede a esa persona en realidad, es que está animada por una gran desgracia, infelicidad ó depresión interior, enorme.
Le viene a suceder pues, a esa persona que contempla el cielo nocturno, lo mismo que les pasaba a los habitantes del pueblo escondido entre las montañas, ó lo mismo que les pasaba, a los habitantes antiguos del mundo ó planeta Tierra, hasta que fueron descubiertos ó inventados, los coches y los aviones, como máquinas, capaces de curar la infelicidad, desgracia ó sufrimiento humano, de los habitantes del planeta Tierra.
Entonces, lógicamente,….
¡¡¡SOLO BASTA CON INVENTAR UNAS MÁQUINAS (LOS OVNIS DIAMANTINOS Ó PIRAMIDALES), CAPACES DE CURAR A TODAS LAS DESGRACIAS, INFELICIDADES Ó SUFRIMIENTOS, DE LA MENTE DE LA PERSONA, QUE CONTEMPLA EL CIELO NOCTURNO CON ANGUSTIA, PARA QUE ESA PERSONA, QUE CONTEMPLA EL CIELO NOCTURNO DE FORMA ANGUSTIOSA, PUEDA AFIRMAR CON ROTUNDIDAD (DE IGUAL MANERA, QUE LO HICIERON LOS HABITANTES DEL PUEBLO, Y DE LA MISMA MANERA, QUE LO HICIERON, LOS HABITANTES ANTIGUOS, DEL PLANETA TIERRA, AL LLEGAR LA MODERNIDAD DE LOS COCHES Y DE LOS AVIONES): “EL COSMOS ES UN PAÑUELO, TODO ÉL, ESTÁ A NUESTRO ALCANCE, NO EXISTEN DISTANCIAS ESPACIALES GRANDES, DENTRO DE ÉL”, porque ya he curado todas mis desgracia, infelicidad ó sufrimiento, que animaba a mi mente, cuando definía cuánticamente, al cielo nocturno.
--------------
Resumen:
¡¡¡Viajar dentro del Cosmos, para las personas, supone solamente, ó se resume solamente, en el curar debidamente, a todas las infelicidades de los cerebros humanos, generadas por la luz del sol, que les originan en esos cerebros humanos, la existencia fantasmal de unas distancias espaciales, que además se hacen completamente nulas, con la llegada de la oscuridad, bien sea por medio de la influencia del Diamante enfriado, bien sea por medio de la influencia del Plasma, de los Ovnis diamantinos!!!
Ejemplo:
[Persona, que piensa en el planeta Marte, como un lugar muy lejano, espacialmente hablando] = [Persona, que se ha generado, dentro de su mente una determinada infelicidad, I (M)] = [Persona, que le sucede, como les pasaba, a los antiguos habitantes del planeta Tierra, con las diferentes ciudades del planeta Tierra]
[Esa misma persona, que se cura esa infelicidad interior de su mente, I (M), de una forma perfecta, por medio de la influencia sobre ella, de un Ovni diamantino] = [Persona, que viaja desde el la Tierra a Marte, fácilmente] = [Persona que puede afirmar: “Entre la Tierra y el planeta Marte, no existe ninguna supuesta distancia espacial”, entre el planeta Tierra y el planeta Marte, solo existía antes, dentro de mi cerebro, exclusivamente, una infelicidad mía interior, que ya he logrado curar ó vencer, de forma adecuada, por medio del Ovni diamantino].
-------------