La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Distancias espaciales, sin objetos físicos definidos? ¡¡¡Imposible!!!
Observar el cielo nocturno, a simple vista, significa y significará siempre, el observar a un grandísimo número de astros ó niveles discretos de felicidad humana, sin objetos físicos definidos.
Y por tanto, allí donde no existen objetos físicos definidos, allí no pueden darse tampoco, de ningún modo tampoco, los conceptos humanos, de las distancias espaciales entre objetos físicos, y las velocidades espaciales, de esos objetos físicos.
Porque para que se dé una distancia espacial, ó para que se dé, una velocidad espacial, siempre dentro de la mente humana, tienen que darse, de una forma absolutamente necesaria é imprescindible, las siguientes circunstancias físicas:
1ª Que existan dos objetos físicos, definidos dentro de una mente humana, gracias a una cierta cantidad de plasma.
2º Que esos dos objetos físicos, tengan en común entre sí, el que estén iluminados adecuadamente por una luz plasmática, para la mente humana.
Y entonces,….
[[1ª] + [2ª]] ↔ [Entonces, y solo entonces, se puede realizar el acto experimental, de medir una distancia espacial, ó de medir a una velocidad espacial, entre dos objetos físicos, y que por cierto, la magnitud de esa distancia experimental resultante ó encontrada, dentro del cerebro humano, ó la velocidad de esa velocidad espacial, es siempre directamente proporcional, a la cantidad de plasma, con el que está hecha, dicha distancia espacial, de manera, que las distancias entre el sol, y el planeta Tierra, son las más grandes distancias calibradas, por los cerebros humanos, y la supuesta velocidad espacial de la luz, es la máxima posible, dentro de los cerebros humanos]
[Distancia espacial] ≈ [Cantidad de Plasma]
Y en la observación del cielo nocturno, fallan tanto la primera como la segunda condición, y además, de forma conjunta.
¡¡¡De manera que, todas esas supuestas distancias espaciales (A veces enormes), que a los astrónomos, les han parecido observar, entre el planeta Tierra, y los puntos luminosos del cielo nocturno (Puntos luminosos, que gratuitamente y sin ciencia verdadera alguna, algunos de dichos astrónomos, han identificado con unas estrellas en combustión, sin más), pues carecen de cualquier valor científico riguroso, es decir, son todas esas supuestas distancias espaciales (A veces enormes), unos puros espejismos ó alucinaciones, generados-as dentro de los cerebros de esos astrónomos, por la influencia perniciosa ejercida sobre ellos, por sus estados de vigilia desgraciados ó calamitosos, asociados a sus observaciones de los niveles discretos de felicidad (astros), de cielo nocturno!!!