La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Absolutamente, todas las personas…
Hemos sido, siempre, somos, siempre, y seremos, siempre, unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por todo el cosmos, por medio, de los ovnis platónicos, y que tenemos, nuestro, único descanso eterno, en el Reino de los cielos, el cielo, y la eternidad.
Es decir, absolutamente, todas las personas, debemos de tener, el mismo, destino final, en el mundo, que, el que tuvo, el profeta Elías, ante los ojos, del profeta Eliseo, al ser arrebatado, por el poder de Dios, en cuerpo, y alma, a un carro de fuego, u ovni platónico, y desaparecer, o volverse invisible, su persona, por tanto, del mundo.
Y por tanto, si una persona, cualquiera, muere, en el mundo, es debido, únicamente, este hecho, a que esa persona, y por la razón, que sea, ha renunciado, a su condición, natural, de ser un cosmonauta de Dios, viajero, libre, por toda la Creación.
Y por tanto, toda muerte cadavérica, humana, es corregida por Dios, de forma automática, convirtiendo, a esa persona, muerta, y resucitada, en un cosmonauta suyo, viajero, libre, por toda la Creación.