La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Acaso, puede ser justa, la muerte de Dios?
¿Es decir, acaso, puede ser, justa, la muerte, de un ser, de una naturaleza, eterna, o inmortal?
Pues bien, cualquier persona, potencialmente, y completamente viva, se puede hacer, una sola cosa, con Dios, y por tanto, cuando muere, una persona, cualquiera, muere, Dios, mismo, con esa persona…
Es decir, en resumidas cuentas, cualquier muerte humana, significa, la muerte del mismo Dios, y eso es una gran inmoralidad, totalmente inaceptable, para Dios, que debe de ser corregida, inmediatamente, con la resurrección correspondiente, de esa persona, a su vida eterna, o a su vida inmortal.
Es decir, según las cartas de s. Pablo:
[Cualquier cuerpo, físico, de cualquier persona] = [Cuerpo “físico” de Dios, potencialmente, cuando esa persona, se torna, plenamente feliz] = [Un diamante de dureza máxima]
[Muerte cadavérica, del cuerpo físico, de cualquier persona] = [Muerte cadavérica, del cuerpo “físico” de Dios] = [Una gran inmoralidad, que debe de ser corregida, inmediatamente, con la resurrección de esa persona, a su vida natural, eterna, o inmortal]