La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Adorar, a la desobediencia del profeta, Jonás.
Es lo mismo, que el adorar, al Jesucristo, desobediente al Padre, y por tanto, abandonado por el Padre, en la cruz, y al cabo, de unos segundos, muerto, en esa cruz, y resucitado, posteriormente, al tercer día, de entre los muertos.
Jesucristo: “Así, como el profeta Jonás, estuvo, tres días, y tres noches, en el vientre del gran pez, así estaré Yo, también, tres días, y tres noches, muerto, y enterrado, en un sepulcro, del mundo”
Jesucristo: “No les daré a los, incrédulos, fariseos, otra señal, que la señal de Jonás”
Y por tanto, todas las personas, desobedientes a Dios, como, por ejemplo, el profeta, Jonás, y como, Jesucristo, imitando a ese profeta Jonás, al rechazar, a sus salvaciones, de sus muertes cadavéricas, que el Padre, les ofrece, gratuitamente, mueren, en el mundo, y resucitan, posteriormente, al cabo, de un cierto, periodo de tiempo, más o menos grande, según los casos.