La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Alimentarse, del cuerpo de Cristo.
Significa, según las mismas palabras explicativas, de Jesucristo, el alimentarse, de una vida eterna, imperecedera, o inmortal, viajera, libre, huida del planeta Tierra, completamente viva, desde el mundo (Planeta Tierra), hacia el Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, o Padre (Jesucristo = camino vivo, hacia el Padre), por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, que jamás, volverá a tener, ni hambre de alimentos, ni sed de agua, porque esa vida eterna, será alimentada, perfectamente, por las estructuras diamantinas, de esos Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, buscando incansables, sus durezas máximas.
Y significa asimismo, el alimentarse, de una cierta cantidad finita, de sufrimiento redentor, finalizador justo, de todo el mal, en una vida humana, o hablando, en lenguaje simbólico, significa, el beber, toda la sangre derramada por Jesucristo, por parte de una persona, que la limpia a esa persona, de toda la obra de satanás (Obra de satanás = Vida sometida al mal o vida sometida al interior tenebroso del planeta Tierra).
Y por tanto, la persona, que no se alimenta, de este cuerpo de Cristo, viajero, libre, e inmortal, por toda la Creación, no tiene vida, en sí misma, pues, esa persona, muere irremediablemente, en su estancia sedentaria, en el planeta Tierra, precisamente, a causa, precisamente, de ese sedentarismo, en el que vive (Algo que les ocurrió a los fariseos, rivales de Jesucristo, según el mismo, Jesucristo).