La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Aborrecer, a la vida mundana.
Jesucristo, dijo, hace dos mil años: “Quién ama, a su vida mundana, sobre todas las cosas, esa persona, muere, en el mundo, de forma inevitable, y en cambio, quien aborrece, a su vida mundana, con todas sus fuerzas, guarda a su vida, para poder alcanzar, su futura, vida eterna, de cosmonautas, huida del mundo, y viajera, libre, por toda la Creación”.
¿Por qué, motivo, aseguro yo, pues, que Jesucristo, dijo estas palabras, y no dijo, otras palabras, diferentes, a esas?
Pues, porque, Jesucristo, dijo, también, estas otras palabras: “Orad, porque, vuestra huida, del mundo, se produzca, ni en invierno, ni en día de reposo, en la próxima primavera, dentro de dos años, o de (x), manera”
Jesucristo: “Estarán dos hombres, y uno de ellos, huirá del mundo, y el otro no; estarán dos mujeres, y lo mismo, que los hombres, es decir, una de ellas, huirá del mundo, y la otra no”
Y porque, s. Pablo, afirmó, asimismo: “Y al final de los tiempos, todas las personas, que viven, en el mundo, serán arrebatadas, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, y así, estaremos siempre, todos, con el Señor, Jesús, dentro de esos carros de fuego, nubes, o naves celestiales”.
Y por tanto, quien ama, a su vida mundana, sobre todas las cosas, es imposible, que opte, por huir del planeta Tierra, en forma de cosmonauta, y por tanto, esa persona, es asesinada, por el mundo, o planeta Tierra, en el que vive, de una forma inevitable.
Y por tanto, la persona, que está deseando, continuamente, el huir del planeta Tierra, o mundo, en forma de cosmonauta, para después, poder viajar, libremente, por todos los planetas del Cosmos, el sueño eterno del Reino de los cielos, el cielo, y la Eternidad, esa persona, no muere, jamás, de ningún modo, porque, esa persona, se vuelve, eterna, como, su Dios, es también, eterno, o inmortal.