La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Aprender del mundo (Planeta Tierra).
¡¡¡Es aprender, de una ciencia, completamente equivocada, desquiciada, o enloquecida, sin remedio!!!
De manera, que a toda persona, que aprende del mundo, después, si se le cuenta, la verdadera verdad, de todas las cosas, esa verdad, de todas las cosas, le parece, que es un desvarío, y en cambio, a todo locura, que se le cuente, a esa persona, la denomina, esa persona, a esa locura, como, el tener un “buen juicio”.
Y por tanto, la verdadera ciencia, en el mundo (Planeta Tierra), no ha hecho otra cosa, durante diez mil años, que tender a desaparecer, o que, tender a extinguirse, por completo, hasta la actualidad, de manera, que cuantos más años, perdure el mundo, o cuantos más años, perdure, la estancia humana, en el planeta Tierra, más enloquecidas, estarán, las personas, que habitan, a ese mundo, o que habiten, a ese planea Tierra, es decir, menos ciencia verdadera, poseerán, esas personas.
Pero, el final definitivo, de la estancia humana, en el planeta Tierra, no depende, en absoluto, de la cantidad de ciencia verdadera, que posean, las personas, que lo habitan, sino, que depende, exclusivamente, de que esas personas, se rediman del mal, por completo, o se santifiquen, por completo, por medio, del mismo mal, inmenso, e imparable, que les genera, su propia ciencia, enloquecida, que poseen.
Y por tanto, cuando, el mundo, genere, una cierta cantidad de mal, finita, con su ciencia enloquecida, instantáneamente, todas las personas, que lo habitan, continuaran viviendo, no en ese mundo, sino, que, continuarán viviendo ya, dentro de los carros de fuego, nubes, naves celestiales, u ovnis, para siempre, y de esa manera, será el fin del mundo, anunciado, en la Biblia, tanto, por Jesucristo, como, por s. Pablo, como en el libro del Apocalipsis.
Y de esa manera, asimismo, se producirá, el fin del mundo, anunciado, por los mayas.
¡¡¡Se acabó, la locura humana, para siempre, con el bendito fin del mundo!!!