La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La confianza en Dios.
Quien confía, en Dios, espera de Dios, su vida eterna de cosmonautas, en lugar de esperar, de Él, su muerte cadavérica, es decir, quien confía, en Dios, espera de Él, el bien, y nunca, el mal.
Y por tanto, quién confía en Dios, espera, de Él, el ir a parar, finalmente, a un ovni, completamente vivo, en lugar de ir a parar, finalmente, a un sepulcro, terrestre.
Yo, le inculqué a mi madre, esta confianza, en Dios, de manera, que mi madre, solo esperaba, de Dios, el dormirse en el mundo, algún día, y el despertar ya, de ese sueño, completamente viva, no ya en el mismo mundo, sino, en el interior del ovni…
Y mi madre, un día, se durmió, en este mundo, muy, muy profundamente, y al poco tiempo, se volvió, su persona, completamente invisible, en este mundo, de manera, que, resultaría, totalmente imposible, el encontrar, en este mundo, a un resto, de mi madre, si se le buscara…
….Su persona, completamente viva, continúa viviendo, por tanto, dentro del ovni, como le ocurrió, al profeta Elías, ante los ojos del profeta Eliseo.
Es decir, mi madre, no fue defraudada, por Dios, y por tanto, finalmente, en lugar de ir a parar, su persona, a un sepulcro, fue a parar, su persona, completamente viva, al interior de un ovni, siguiendo el ejemplo, del profeta Elías.
¡¡¡Bendito, quién confía en Dios, porque, nunca, será defraudado!!!