La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Bioquímica.
Supongamos, a una persona viva, de una forma astronómica, generada sin duda, dentro de una mente humana, iluminada adecuadamente, por medio de una cierta luz plasmática.
Esa persona “astronómica”, está conformada, por un conjunto de ideas, también astronómicas, tales como por ejemplo, una cabeza, un tronco, unos brazos, unas piernas, unos ojos, una frente, una nariz, etc., etc.
Pero ahora, supongamos a esa misma persona, sin definir, ni por ella misma (Su misma mente), ni por ninguna otra persona, testigo, y entonces, esa persona, es simplemente, un conjunto de emociones, pensamientos, astros, ó niveles discretos de felicidad, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, siempre irrepetibles, entre sí, y siempre regidas, bien por la termodinámica natural (+ T), bien por la termodinámica inversa (- T). Es decir, unos entes, totalmente imposibles de dibujar gráficamente en un papel, con un lápiz.
Es decir:
[Persona astrológica, ó sin definir] = [[F (1), F (2),..., F (p)] + (+ T) + (- T)] = [P]
Pues bien, este conjunto de unas 10 ^ {60}, emociones, pensamientos, astros, ó niveles discretos de felicidad, se puede partir, potencialmente, en un número inmenso de subconjuntos parciales de emociones, contenidos en él, cada uno de ellos, con su correspondiente, número cuántico (Número de emociones):
[P] = ∑ [P*]
Y un Bioquímico, es simplemente, una persona, especializada, en visionar astronómicamente, a este número inmenso de subconjuntos parciales de emociones, que conforman astrológicamente a esa persona, por medio de una iluminación adecuada de una luz plasmática, en forma, de una inmensa cantidad de sustancias químicas, diferentes entre sí, es decir:
[P*] + [Visión astronómica del Bioquímico] → [Sustancia química (S*)]
Y por tanto, ese Bioquímico, llega a la conclusión, POR MEDIO DE SUS MÚLTIPLES VISIONES ASTRONÓMICAS, que esa persona, está hecha, de una inmensa cantidad de sustancias químicas, diferentes entre sí, reaccionando entre sí, bien por medio de la termodinámica natural (Química exotérmica), bien por medio de la Termodinámica inversa (Química endotérmica).
[Persona, según el bioquímico] = [La suma de un número inmenso de sustancias químicas]
Pero esta conclusión, a la que ha llegado el Bioquímico, es una conclusión, que se viene abajo completamente, si desaparece la luz plasmática, que le ha permitido a su cerebro, generarla...
Es decir, sin una luz plasmática adecuada, todo ese número inmenso de sustancias químicas, que ha encontrado dicho bioquímico,...¡¡¡PUES NO EXISTEN, EN NINGÚN LADO, Ó DEJAN DE EXISTIR...!!!
Y ENTONCES, OCURRE, QUE LA PERSONA, ES SOLAMENTE, UN CONJUNTO DE UNAS 10 ^ {60}, EMOCIONES, PENSAMIENTOS, ASTROS, Ó NIVELES DISCRETOS DE FELICIDAD, TOTALMENTE IMPOSIBLES DE REPRESENTAR GRÁFICAMENTE, EN UN PAPEL, CON UN LÁPIZ, NACIENDO, PERMANECIENDO, Y DESAPARECIENDO, REGIDAS, BIEN POR LA TERMODINÁMICA NATURAL, BIEN POR LA TERMODINÁMICA INVERSA.
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