La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ver, dos estrellas, en combustión, diferentes, por parte, de una persona.
Cuando, una persona, cualquiera, observa-piensa, a una estrella, en combustión, piensa también, esa persona, a una cierta parte, de su pensamiento, menos feliz, de todos, o piensa, esa persona, a un subconjunto, de las ideas de su pensamiento, menos felices, de todas, y automáticamente, esa persona, piensa, también, a una cierta materia física, en forma, de un cierto planeta, definido.
Es decir:
[Luz de una estrella en combustión, en un pensamiento humano] = [Planeta definido, en ese pensamiento humano, de una forma, 100 %, segura]
Y también:
[Ausencia total, de la luz, de una estrella, en combustión, en un pensamiento humano] = [Cielo nocturno, en ese pensamiento humano, sin ningún planeta definido]
Es decir, en el pensamiento humano, ocurre, que:
[Estrella en combustión, en el pensamiento humano] = [Luz, en el pensamiento humano] = [Planeta, definido, en el pensamiento humano]
Y también:
[Ausencia de estrella, en combustión, en el pensamiento humano] = [Ausencia de luz, en el pensamiento humano] = [Cielo nocturno, sin ningún planeta, definido, en el pensamiento humano]
Y por tanto, en un cielo nocturno, sin iluminar, por ninguna luz plasmática, pensado, por una persona, esa persona, jamás podrá encontrar, a una estrella, en combustión, y jamás, podrá encontrar, tampoco, a un planeta, definido, por mucho, que los busque, entre sus puntos luminosos, porque, esto es, completamente semejante, a una persona, pensando, a una habitación, completamente a oscuras, que deseara, ver-pensar, a unos objetos, completamente definidos, a toda costa.