La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Buscar la verdad, en el interior del planeta Tierra, o mundo.
Es buscar, la verdad, en un lugar, prohibido, por Dios, a todas las personas, desde siempre, es decir, desde toda la eternidad, por ser, un lugar, que, de forma inevitable, enloquece, irremediablemente, a todas las personas, que lo habitan.
Y por tanto, buscar la verdad, en el interior del planeta Tierra, o mundo, es, como buscar, el agua potable, en un inmenso desierto.
Es como buscar, ciencia, allí, donde solo hay, ausencia de ciencia, o ignorancia.
Es como buscar, la cordura, allí, donde solo puede haber, locura.
Es algo, así, como buscar, la felicidad, allí, donde solo puede haber, infelicidad, es decir, es como, el buscar, el amor, allí, donde no hay amor, buscar, la paz, allí, donde no hay paz, es buscar, la belleza, allí, donde no hay belleza, y es buscar, la libertad, allí, donde no hay libertad.
Es como buscar, la salud plena, perdurable, allí, donde solo hay, o donde solo puede haber, enfermedad, y muerte, cadavérica, segura, nada más.
Es decir, buscar la verdad, en el planeta Tierra, o mundo, es como buscar el bien (Verdad), allí, donde solo puede haber, mal (Mentira).