La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Carbono (Diamante), y otras sustancias menos sólidas, que el Carbono.
¡¡¡Eso somos, todas las personas!!!
Es decir, las personas somos: Cielo (Carbono-Diamante, enfriado), y ausencia de ese Cielo (Potencial infierno, en forma de envejecimiento, enfermedad y muerte (Sustancias, más blandas que el Carbono (Influencia del Fuego ó Plasma))).
Es decir, las personas somos: Espíritu, Espectro, ó Yo de los sueños (Carbono-Diamante, enfriado, ó dureza, y una dimensión temporal infinita, de una forma potencial, Emociones positivas, Felicidad humana), y Genes ó Yo del cuerpo físico (Sustancias más blandas que el Carbono, blandura, Infelicidad humana, Emociones negativas humanas, ó una dimensión temporal, pequeña).
Persona ↔ [{Espíritu, Espectro, ó Yo de los sueños (Carbono)} – {Genes, ó Yo del cuerpo físico (Sustancias más blandas que el Carbono)} – {Desfase, Alma ó Cerebro (Yo de la vigilia)} = [0]] ↔ [Tercera ley de Newton, ampliada]
Y cuando una persona envejece, ó enferma, lo que ha ocurrido en realidad, es que la persona en cuestión, se ha hecho más blanda, y por tanto, el desfase de su Alma ó Cerebro, se ha incrementado, en una cierta medida.
Y cuando una persona fallece, lo que ha ocurrido en realidad, es que el Carbono-Diamante ó Cielo, de esa persona (Espectro, Espíritu, Emociones positivas-Felicidad humana (Dimensión temporal, enorme), continúa viviendo en el Cielo, y el resto de las sustancias más blandas que el Carbono (Genes, Infelicidad humana, Emociones negativas, ó dimensión temporal, pequeña), al superar una cierta magnitud de blandura, se convierten ya, en un cadáver terrestre.
Y por tanto, si hacemos a una persona, tripulante de un Ovni diamantino ó Nube, podemos variar el desfase de su Alma ó Cerebro, de una manera completamente libre, es decir, lo podemos variar, entre (0) (El Cielo), y un desfase máximo (El Infierno ó planeta Tierra) (→ 1).
Y por tanto, el cuerpo físico de una persona, tripulante de un Ovni diamantino ó Nube, posee un cuerpo físico, completamente variable, dependiendo enteramente su morfología, del planeta que visita, esa persona viajera (Cuerpo de Cristo).
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