La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Casas, sincronizadas, entre sí.
Dos casas, están sincronizadas, entre si, si esas casas, tienden a poseer, un mismo desfase, para sus funciones de ondas, respectivas, y por tanto, dos casas, están sincronizadas, entre sí, si tienden a poseer, ambas casas, un mismo grado de dureza, aunque, una de esas casas, esté situada, en el planeta Tierra, y la otra casa, esté situada, en el planeta Ummo, es decir, aunque una de esas casas, esté situada, en Rusia, y la otra de esas casas, esté situada, en la Argentina, es decir, aunque de esas casas, esté situada, en un cierto lugar del Cosmos, y la otra, esté situada, en cualquier otro lugar, diferente, del Cosmos.
Y por tanto, dos casas, están sincronizadas, entre sí, si sus Ibozoo uu, respectivos, tienden a ser, un único ibozoo uu, con un único ángulo, y una única, masa aceleradora.
Y cuando una persona, habita, en una casa (A), que, tiende a estar, sincronizada, con otra casa (B), esa persona, tiende, a desaparecer, instantáneamente, de esa casa (A), y tiende a aparecer, también, instantáneamente, en la otra casa, sincronizada (B), aunque una de esas casas, se encuentre, en el planeta Tierra, y la otra, se encuentre, en el planeta Ummo, es decir, aunque una de esas casas, esté situada, en cualquier lugar del Cosmos, y la otra, se encuentre, en cualquier otro lugar del Cosmos.
Y se debe de tener, en cuenta, que un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, es simplemente, una casa, más, habitada, por una persona, tripulante, al menos, de manera, que dos Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, se pueden sincronizar, entre sí, perfectamente, aunque, el tripulante, de uno de ellos, visione, el planeta Marte, y el otro tripulante, del otro Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, visione, el planeta Ummo, por ejemplo, de manera, que el tripulante, del Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, que visiona, el planeta Marte, puede desaparecer, instantáneamente, de ese Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, para aparecer, instantáneamente, en el interior, del otro Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, cuyo tripulante, visiona, el planeta Ummo.
Es más, el tripulante de una nave ummita, lenticular, puede variar, de tal manera, la dureza, de su nave, que la haga sincronizar, con la dureza, que posee, un determinado, Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, y por medio, de esa sincronización, de las durezas, de ambas naves, ese tripulante, de esa nave ummita, puede desaparecer, instantáneamente, del interior de su nave, y aparecer, también, instantáneamente, en el interior del Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal.
De manera, que por medio, de este procedimiento, los ummitas, por ejemplo, podrían abandonar, todas sus naves, que no les sirven, para poder viajar, por toda la Creación, y hacerse dueños, de unos Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, vacíos, que si les servirían, para poder viajar, libremente, por toda la Creación, entera.