La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Católicos = Extraterrestres = [Dioses y diosas].
Las personas, que profesan, la religión católica, como imitadoras de la v. María, que son, esas personas, aunque, aparentemente, sean, unos habitantes más del planeta Tierra (Mundo), son, en realidad, unas personas, que poseen, su única casa, no ya, en el planeta Tierra, o mundo, sino, en la Eternidad-Cielo, y después, por tanto, se pueden mover libremente, por toda la Creación, entera, por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales (Naves celestiales).
Es decir, las personas, que profesan la religión católica, como imitadoras de la v. María, que son, en lugar de ser, unas personas terrestres, más, son en realidad, unas personas, completamente extraterrestres, aunque desarrollen, transitoriamente, sus vidas, en el planeta Tierra (Mundo), pues en cualquier momento, estas personas, siguiendo el ejemplo, de la v. María, pueden ser arrebatadas-salvadas, por Dios, completamente vivas, a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales (Naves celestiales), y volverse, por tanto, unos cosmonautas-atlantes-extraterrestres, del Dios Trinidad, desapareciendo, por completo, del planeta Tierra, o mundo.
Es decir, todas las personas, que profesan, la religión católica, verdaderamente, son, en realidad, unos hombres-dioses, y unas mujeres-diosas, ya que, potencialmente, y en cualquier momento, estas personas, pueden conciliar, unos sueños, de felicidad, máxima, y hacerse, por tanto, una sola cosa con Dios (La nada, o un sueño plenamente feliz, sin argumento alguno = Dios = Todas las personas católicas).
¡¡¡Las personas, que profesan, la religión católica, como, Jesucristo, resucitado, y como la v. María, jamás dejarán, unos cadáveres suyos, en el planeta Tierra (Mundo)!!!