La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Coleccionar, pirámides.
Eso es, coleccionar, sucedáneos, de los diamantes, es decir, eso es, coleccionar, fuerzas estáticas, implosivas, o eso, es, coleccionar, ausencia, de fuerzas, dinámicas, dentro de una casa.
Y por tanto, eso es, también, el coleccionar, una resistencia, muy grande, hacia el envejecimiento, enfermar, o pudrimiento, de la vida humana, en una casa.
Aconsejo, que estas pirámides, se manden construir, en una metalistería, por medio, de soldar, o unir, entre sí, varios triángulos, de acero, inoxidable, de tal manera, que, sus vértices, finales, sean, lo más parecidos a unos puntos ideales, y sus aristas, finales, sean, lo más parecidas, a los filos de cuchillo, muy afilado.
Si estas pirámides, son unas figuras, geométricas, en forma, de pirámides tetraédricas, se consiguen, unas, imitaciones réplicas, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, del Dios Trinidad, en los cuales, las personas, vinimos al planeta Tierra, hace diez mil años, y en los cuales, las personas, debemos de abandonar, definitivamente, el planeta Tierra, con el fin del mundo (PONER EN EL BUSCADOR DE GOOGLE: “Ovnis piramidales”, y se encontrarán, unos vídeos, de estas naves celestiales, sobrevolando, los cielos terrestres).
Y si, una persona, convierte al dormitorio, de su casa, por ejemplo, en una gran pirámide, tetraédrica, buscando, incansable, a su geometría, perfecta, total (Vértices = puntos ideales; Aristas = Líneas rectas ideales; Caras = Planos ideales), esa persona, convierte, a parte, de su casa, en una réplica, de un Carro de fuego, Nube, ovni piramidal, o nave celestial, del Dios Trinidad, buscando, incansable, al Dios Trinidad, es decir, una nave, conciliando, el sueño eterno del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad.