La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Cómo pensaba, s. Pablo?
Pues, s. Pablo, pensaba, hace dos mil años, de esta manera: “Mientras vivo, en el mundo, y gracias, al poder de Dios, ya he hecho, varios viajes, de ida, y vuelta, hacia el cielo, sin sufrir, ninguna muerte cadavérica, por mi parte, pero, cuando acumule, en el mundo, y en mi persona, una cierta cantidad de mal, redentor, o liberador, por medio, de mis sufrimientos mundanos, de cada día, mi persona, quedará finalmente, liberada del mal, para siempre, y por tanto, cuando ocurra, eso, podré, viajar al cielo, finalmente, como, ya lo he hecho, otras veces, sin morirme, ser glorificado, en ese cielo, y olvidarme de lo que es el mal, para siempre, o por toda la eternidad….”
Y por este motivo, s. Pablo, se gloriaba, en sus tribulaciones, y en sus sufrimientos, mundanos, porque, todas estas tribulaciones, y todos estos sufrimientos, acercaban, más, y más, cada día, a s. Pablo, a su objetivo final, ansiado.