La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Cómo, puede saber, una persona, que es, seguidora de Jesucristo?
Pues, porque, esa persona, ha aceptado, voluntariamente, el sufrir, lo justo, y necesario, para olvidarse, de que existe, el sufrimiento, para siempre, o por toda la eternidad, de una manera justa.
Y también, porque, esa persona, espera, del poder de Dios, con una esperanza inmarchitable, como la esperanza, de s. Pedro, o como la esperanza de s. Pablo, su salvación de la muerte cadavérica, es decir, esa persona, espera, del poder de Dios, que le convierta finalmente, a su cuerpo físico, en un diamante, o cuerpo de Dios, eterno, o inmortal, volviendo, en este proceso, por tanto, a su cuerpo físico, actual, invisible, en el mundo.
Si una persona, espera, estas dos cosas, de parte de Dios, esa persona, es un verdadero discípulo, de Jesucristo.
Es decir:
[Persona, que, ESPERA, de parte, del poder de Dios, cosas infinitamente buenas, como, su salvación de la muerte, y su liberación justa, del mal] = [Verdadero discípulo, de Jesucristo]
[Persona, sin esperanza alguna, que, por tanto, solo espera, de Dios, el enfermar, y el morir, y nada más] = [Esa persona, no es discípulo, de Jesucristo]