La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Cómo se debe de interpretar correctamente, el argumento de la Biblia?
Jesucristo, hace dos mil años, afirmó:
“Solo he venido, al mundo, rescatar, o a
salvar, lo que
estaba perdido, o extraviado”
¿Y que estaba perdido, o extraviado, según
Jesucristo?
¡¡¡Pues el mundo entero, es decir, todos los
habitantes del planeta Tierra, estaban,
perdidos o extraviados, dentro de la
tenebrosidad, del interior de dicho planeta
Tierra, es decir, dentro de la Creación!!!
¿Y por qué, todas esas personas, habitantes
del planeta Tierra, estaban, perdidas o
extraviadas, transitoriamente, en el interior
del planeta Tierra, es decir, estaban perdidas
o extraviadas, en el lugar donde vivían?
Pues lógicamente, hay que pensar, que
anteriormente, a sus perdiciones, o extravíos,
esas personas, habitantes del interior del
planeta Tierra, o mundo, esas personas,
dominan completamente, a toda la Creación
(Es decir, no estaban perdidas),
es decir, esas personas, ahora, perdidas o
extraviadas, en el interior del planeta Tierra,
habían sido, con anterioridad, unos
cosmonautas, viajeros, libres e inmortales,
por todos los planetas del
Cosmos, el sueño eterno del Reino de los
cielos, el Cielo, y la Eternidad, y por una
desgracia, ahora, vivían, esas pobres
personas, perdidas o extraviadas, en el
interior del planeta Tierra.
Y toda esta situación, anómala, de perdición
o extravío, humano, era la que iba a
solucionar, Jesucristo, con su venida al
mundo, y su correspondiente, ministerio.
Pues bien, aquí, con estas pocas palabras de
Jesucristo, se comprende perfectamente y
racionalmente, cual es, el único argumento,
verdadero, de toda la Biblia, entera, que no
es otro, que la salvación y la redención, de
unas personas, que anteriormente, habían
sido, unos cosmonautas, libres, nómadas,
viajeros, por toda la Creación, y con su única
base de operaciones, en la Eternidad, y que
ahora, lamentablemente, desgraciadamente,
se encontraban,
perdidos o extraviados, transitoriamente, en
la tenebrosidad del interior de un planeta,
como el planeta Tierra, destinado por Dios,
únicamente, para las vidas de los vegetales y
los animales.
Jesucristo, y S. Pablo, hace dos mil años
(Episodio del Hijo del Hombre):
“Estarán dos hombres, uno de ellos, será
arrebatado, al interior de un Carro de fuego
(Nube), y el otro no; estarán dos mujeres, una
de ellas, será arrebatada, y la otra no”
Jesucristo, hace dos mil años:
“Orad que vuestra huida del mundo (Planeta
Tierra) (La de unos 4000 millones de
personas, en total),
no se produzca, ni en invierno, ni en día de
reposo”.