La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¡¡¡Consumado, es!!!
Estas palabas, las pronunció Jesucristo en la cruz, poco antes de ser abandonado por el Padre, y por tanto, poco antes de morir en esa cruz.
¿Pero qué significado oculto, tienen esas palabras de Jesucristo?
Caben, dos posibles interpretaciones de esas palabras de Jesucristo, una correcta y la otra, incorrecta.
1º La interpretación incorrecta, ó falsa.
Reflexión falsa ó inexistente, de un supuesto Jesucristo, totalmente inexistente ó falso: “Ya he terminado completamente, mi carrera en el planeta Tierra, y por tanto, tan solo me queda el morir en el planeta Tierra, sin resurrección mía alguna, y con mi muerte, ya he completado totalmente, la “salvación” y “redención”, de todos los habitantes del mundo ó planeta Tierra, es decir, todos los futuros habitantes del mundo, si quieren “salvarse” y “redimirse”, como Yo me he “salvado”, muriendo”, en el futuro, no tendrán otro remedio, que morir irremediablemente, y por tanto, la conversión de la vida del mundo, en una tierra de astronautas, viajeros libres é inmortales, siempre a medio camino, entre el planeta Tierra y el Reino de los cielos, carece de cualquier sentido lógico, y por tanto, jamás existirá tal cosa”.
2º La interpretación correcta, ó verdadera.
Reflexión verdadera de Jesucristo: “Ya he sufrido lo suficiente, para vencer justamente, a mi sepultura terrena. Es decir, ya he sufrido lo suficiente, para poder salvarme, de una manera justa, ó sea, ya he sufrido lo suficiente, para poder viajar completamente vivo, desde el planeta Tierra, hacia el Reino de los cielos (Vencimiento justo, del planeta Tierra ó mundo). Es decir, ya he completado el 80 % de la Sentencia a los hijos de Caín, ó sufrimiento redentor de los habitantes del mundo ó planeta Tierra. Es decir, ya he derramado el 80 % de mi sangre, ó ya he sufrido en vida, el 80 % del total de los sufrimientos, que debo de padecer, para completar mi redención entera, y la redención entera, de los habitantes del mundo. Y por tanto, si muero ahora, ya soy justo para resucitar al tercer día (Volver de nuevo, desde el Reino de los cielos, al planeta Tierra).
Cuando muera, dentro de unos momentos, si me lo concede el Padre (Porque se lo pedí encarecidamente ayer, en el huerto de los olivos), el soldado que está al lado mío, custodiándome, traspasará mi costado, por medio de una lanzada, y por tanto, mi cadáver, terminará de derramar, el 100 % de mi sangre, que significará simbólicamente, para los futuros habitantes del mundo, el derramamiento total de mi sangre, ó sea, que significarán, los sufrimientos que me quedan por completar, dentro de mi futura vida resucitada, para terminar de completar matemáticamente, el 100 %, de la Sentencia a los hijos de Caín”.
Y poco después, Jesucristo, fue abandonado por el Padre (Porque el Padre, no estaba de acuerdo, de ningún modo, con esa muerte, que se iba a producir, en unos instantes), y Jesucristo, murió en la cruz, en medio de unas grandes tinieblas, unos grandes terremotos, y la resucitación de cadáveres, porque el Padre, estaba completamente disgustado, con ella, y por tanto, mandó esas señales de desaprobación.
Y el soldado, traspasó el costado del cadáver de Jesucristo, que derramó la sangre, que debía de derramar, mezclada con agua.
Y el Espíritu de Jesucristo, se hizo armónico cuánticamente, con el Reino de los cielos, y por tanto, los habitantes del Reino de los cielos, lo acogieron amorosamente, pensando ya, en su futuro viaje de vuelta, al planeta Tierra (Resurrección al tercer día, de Jesucristo).
--------------------