La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Contar la verdad, y contar mentiras.
La persona, que cuenta, o se dedica a contar, la verdad, a las demás personas, encamina siempre, a los pensamientos de esas personas, que la escuchan, hacia sus felicidades máximas, potenciales (Dios = Felicidad humana, máxima).
Y en cambio, la persona, que se dedica, a contar mentiras, a las demás personas, pues encamina, a los pensamientos, de las personas, que la escuchan, hacia sus felicidades mínimas, potenciales, es decir, hacia sus muertes cadavéricas.
Es decir, la verdad, conduce a las personas, al Dios verdadero, directamente.
Y la mentira, en cambio, conduce a las personas, a los cementerios, a no ser, que esas personas engañadas, lleven, un si interior, de nacimiento, a sus salvaciones de la muerte cadavérica.