La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Contemplar a una persona feliz.
Consiste, en contemplar a una persona, dormida, muy profundamente, que posee, por tanto, un cuerpo, con un grado de simetría, muy grande.
Es decir:

Simetría = Sueño = Solidez = Felicidad = Espíritu
Es decir, contemplar, a una persona, muy feliz, es lo mismo, que contemplar, a una persona espiritual.
Y una persona, muy feliz, o una persona, espiritual, es también, una persona, muy sana.
Y por tanto, cuanto, más se parece, el cuerpo, de esa persona dormida, a un mineral, de dureza máxima (Simetría máxima), mayor grado de felicidad, observamos, con los ojos físicos, cuando observamos, a esa persona dormida.
Pero, los ojos físicos, humanos, solo son capaces, de observar, a un cierto grado, de felicidad, insuperable, por arriba, nada más, y por tanto, cuando, el sueño de esa persona, dormida, alcanza, y supera, a ese cierto grado de felicidad, máximo, esa persona, dormida, desaparece, o se vuelve invisible, a los ojos físicos, de la persona, que lo observaba.