La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Convertirse, en un mineral, o convertirse, en gases…
Es decir…¿Dormirse, o despertarse…?
Para convertirse, una persona, en un mineral, en lugar de convertirse, en gases, siempre hay tiempo…
Es decir…
Aunque, la persona, en cuestión, sufra, un cáncer, incurable, en el mundo…
Aunque, a esa persona, en cuestión, se le haya disparado, un tiro, en la cabeza…
Aunque, a esa persona, le estalle, una bomba, justamente, al lado, por causa, de un atentado terrorista…
Aunque, esa persona, sufra, un accidente de aviación, un accidente automovilístico, o cualquier otro tipo de accidente.
E incluso, aunque, una persona, se haya convertido ya , en un cadáver maloliente, por cualquier, tipo de muerte cadavérica, incluso, su combustión, en una hoguera….
…..Siempre, siempre, siempre, hay tiempo, para dar marcha atrás, es decir, siempre, hay tiempo, para que, el poder de Dios, convierta en un mineral, a una persona, por medio, de una fuerza implosiva, en lugar de convertirla, en gases, a esa persona, por medio, de una fuerza explosiva…

Convertirse, en gases, una persona, por medio, de una fuerza explosiva.

Convertirse, en un mineral, una persona, ya viva, ya muerta, por medio, de una fuerza implosiva.
¿Y como, podemos, llegar a saber, con certidumbre, que una persona, ha sido convertida en un mineral, por el poder de Dios, y su fuerza implosiva?
¡¡¡Pues, porque, su cuerpo físico, ya vivo, ya muerto, desaparece, o se vuelve, invisible, a los ojos, del mundo!!!
Y toda persona, convertida en un mineral, por el poder de Dios, no se enfermará jamás, de ninguna enfermedad, es decir, jamás sufrirá, esa persona, ni tan siquiera, hambre de alimentos, o sed de agua, porque esa persona, ha adquirido, un cuerpo de Cristo, que es el cuerpo de un cosmonauta de Dios, viajero, libre, por todo el cosmos, por medio, de los ovnis platónicos, y con su descanso eterno, en el reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, o vida mineral, humana.