La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Copérnico, y la sabiduría del mundo antiguo.
El sistema solar, ideado por Copérnico, en el cual, el sol, ocupa un lugar central, y unos cuantos planetas, giran alrededor de él, según unas órbitas elípticas, es una mezcla muy confusa, de la idea acerca de un cielo nocturno, de una mente humana, convenientemente iluminado, por medio de una luz plasmática, y de una idea, acerca acerca de la vigilia humana, que se corresponde con la idea, acerca del planeta Tierra, dentro de esa misma mente humana.
Es decir, el sistema solar, ideado por Copérnico, mezcla la Física nocturna, con la Física diurna, de una forma teórica, que es totalmente imposible, el que una mente humana, pudiera lograrlo conseguir, de una forma práctica (Ciencia experimental).
Porque el planeta Tierra, por ejemplo, con su correspondiente, velocidad espacio-temporal, solo existe realmente definido, en una mente humana, que es iluminada adecuadamente, por la luz del sol, y por tanto, ese planeta Tierra, con su correspondiente velocidad, espacio-temporal, dejan de existir totalmente, cuando esa mente humana, es dejada de iluminar, adecuadamente, por la luz del sol.
Es decir, que si llega la noche, el planeta Tierra, deja de existir, como tal planeta Tierra, por no existir definido, dentro de la mente humana, que lo definía de día, y por tanto, su velocidad espacio-temporal, también deja de existir también, con él, y por tanto, por la noche, el planeta Tierra, es totalmente imposible, que pueda girar ó rotar, alrededor del sol, pues es solo, por la noche, ese planeta Tierra, es solamente, un conjunto de emociones, de la Reflexión general del Dios Trinidad, sobre la nada.
Y de día, en cambio, sí que existe definido, el planeta Tierra, dentro de la mente humana, pero es que entonces, el cielo nocturno, con sus puntos luminosos y sus oscuridades, deja de existir, dentro de esa misma, mente humana, y por tanto, de día, no pueden existir, todos esos planetas, que parecen girar, alrededor del sol, según Copérnico, pues esos planetas, de día, son simplemente, un conjunto de emociones de la Reflexión general del Dios Trinidad, sobre la nada, y por tanto, no poseen, ni pueden poseer, tampoco, ningunas velocidades, espacio-temporales, asociadas.
Además, el fuego del que está hecho el sol, está configurado, por una Gravedad repulsiva, superando ampliamente, a la Gravedad atractiva, y por tanto, dicho sol, es totalmente imposible, el que pudiera atraer, alrededor de sí, jamás, a unos planetas sólidos, en forma de unas órbitas elípticas, pues a dicho sol, le falta la Gravedad atractiva, necesaria y suficiente, para poder realizar esa labor, con éxito.
De manera, que el sistema solar, ideado por Copérnico, jamás podría llegar a ser, una verdadera realidad física, pues para que existiera, realmente, en lugar de un fuego central (Sol), solo debería de existir, un gran planeta, completamente sólido, central.
Así pues, el sol, el planeta Tierra, y otros muchos planetas, solo son realmente, un conjunto de ideas astronómicas, debidamente iluminadas por la luz del sol, dentro de una mente humana, testigo:
[I (1), I (2),..., I (n)]
Asociadas, a las emociones, pensamientos, astros, ó niveles discretos de felicidad, de la Reflexión general del Dios Trinidad, sobre la nada, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, regidas por las dos termodinámicas, la natural (+ T), y la inversa (- T). Es decir, unos entes, totalmente imposibles de dibujar en un papel, con un lápiz.
[Reflexión general del Dios Trinidad, sobre la nada] = [[F (1), F (2),...10 ^ {100.000…000},..., F ©] + (+ T) + (- T)] ≡ [(N) Carros de fuego, ó (N) Nubes bíblicas, en acción, es decir, sus diamantes enfriados, y sus plasmas ó fuegos, internos, en acción] ≡ [I (1), I (2),..., I (n)] ≡ [Conjunto de Ideas astronómicas, dentro de las mentes humanas, testigos, asociadas, por ejemplo, al sol, el planeta Tierra, los cielos nocturnos, muchos planetas, todos los vegetales, todos los animales, el espacio, las supuestas velocidades, del planeta Tierra (De rotación y de traslación), las supuestas distancias espaciales, los supuestos tamaños espaciales, etc., etc.] ≡ [Artificio humano, u obras de los dioses y diosas, según creían, de forma acertada, los egipcios, los mayas, y todos los pueblos del mundo antiguo]