La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Cosmonautas, o difuntos?
Una persona, está muerta, en el mundo, si, y solo sí, esa persona, posee, un resto cadavérico, suyo, en el planeta Tierra, o mundo, aunque, solo sea, unas cenizas.
Porque, si no es ese, el caso, esa persona, con toda seguridad, es un cosmonauta, del Dios, Trinidad, poseedora, por tanto, de su vida eterna, viajera, libre, por toda la Creación.
De manera, que una persona, muere, realmente, en el mundo, sí, y solo sí, esa persona, genera, la existencia, de un cadáver suyo, en el planeta Tierra, o mundo, porque, si no es ese, el caso, esa persona, no ha muerto, sino, que, esa persona, ha alcanzado felizmente, su vida eterna, de cosmonauta, viajera, libre, inmortal, por toda la Creación.
Hace diez mil años, no existía, ninguna persona, difunta, en el planeta Tierra, y por tanto, todas las personas, eran, unos cosmonautas de Dios, y el fin del mundo, significa, que todo, vuelva a ser, como, hace diez mil años, es decir, que no exista, ninguna persona, muerta, en el planeta Tierra, y que, absolutamente, todas las personas, vuelvan a ser, unos cosmonautas, del Dios, Trinidad, viajeros, libres, por toda la Creación.