La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Creencias del Evangelio eterno.
¿Cuáles son?
Pues, todas estas:
1ª Absolutamente, todas las personas, hombres, mujeres, y personas asexuadas, somos, unos seres, eternos, es decir, somos, unos seres, sin ningún principio, y sin ningún final, provenientes, de la Eternidad, Padre, la nada, o un sueño humano-divino, de una felicidad, máxima, sin argumento alguno, [0].
2ª Absolutamente, toda la Creación, es en realidad, la felicidad humana, máxima, menguando, por medio, de una Explosión, y creciendo, de nuevo, hasta la máxima, por medio, de una Implosión, adoptando, potencialmente, en este proceso, una infinidad, de nombres, o formas, siempre, diferentes, entre sí, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, tales, como por ejemplo, el Reino de los cielos, todos los cielos nocturnos, y todos los paisajes, de la vigilia humana (Planetas y estrellas, en combustión). En otras, palabras, solo existe, en realidad, todas las ideas, del pensamiento humano, colectivo, nada más, ya sea, sin contenido, ya sea, con contenido, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, siempre irrepetibles, entre sí, a las que denominamos, Creación, entera.
3º El estado natural, de todas las personas (Hombres, mujeres, y personas asexuadas), dentro de la Creación, es el poseer, una libertad total, dentro de ella, para volverse, todas las personas, cuantas veces quieran, la Eternidad, Padre, la nada, o el sueño, de felicidad máxima, sin argumento alguno, de la cual, provienen, es decir, el estado natural, de todas las personas, es llevar, unas vidas eternas, inmortales, dentro de la Creación.
4º El mal, satanás, o el diablo, o pecado original, para las personas, consiste, simplemente, en una vida eterna humana, influenciada, perniciosamente, de alguna manera, por el interior tenebroso, de un planeta, como, el planeta Tierra (Mundo), exclusivamente, y por tanto, el final del mal, el final de satanás, el final del diablo, o el final, del pecado original, consiste, simplemente, en el final, de la influencia perniciosa, del interior tenebroso del planeta Tierra (Y otros pocos planetas más), sobre las personas, que lo alcanzan, absolutamente, todas esas personas, cuando, ese mal, sea repartido, a partes iguales (Raciones equitativas), entre todas ellas, por medio, de un sufrimiento redentor, [R], único, y finito, que podemos llamar, también, sangre derramada por Cristo, sufrimientos de Jesucristo, o sufrimientos de Job.