La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Creer en Dios.
¿Pero, en que Dios?
¿En el dios, que es menos poderoso, que muchas enfermedades humanas, que es asimismo, totalmente incapaz, de resucitar a los muertos, y por tanto, su poder, es menos potente, que la existencia de la muerte humana, y que le resulta, totalmente imposible, el poder, tele transportar, o salvar, a un habitante del planeta Tierra, al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal?
¿O creer, por el contrario, en el Dios, que es capaz, de curar, a absolutamente, todas las enfermedades humanas, volver a un anciano, un joven de dieciocho años, resucitar a los muertos, y salvar, o tele transportar, a cualquier persona, desde el interior de su casa terrestre, al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, sin ningún problema?
¡¡¡No existe, nada peor, que poner la esperanza, en un dios falso, cuyo poder, es muy pequeño, o completamente nulo!!!
El Dios verdadero, es decir, el Dios, todopoderoso, jamás tuvo, nada que ver, con la existencia de la muerte, de ninguna persona, a lo largo de diez mil años, de duración temporal, del mundo, pues cuando su Hijo, Jesucristo, decidió morir en la cruz, para comenzar, a dar, la señal, del profeta desobediente Jonás, a los incrédulos, ese Dios verdadero, abandonó a Jesucristo, en la cruz, porque ese Dios verdadero, no quería tener, nada que ver, con esa muerte de Jesucristo, que se iba a producir, poco después.
Y por tanto, toda aquella persona, que a lo largo de toda la historia del mundo, ha creído en el Dios verdadero, jamás ha muerto, pues ha sido librado de la muerte, siempre, por ese Dios verdadero.
Y en cambio, todas aquellas personas, que han creído en el dios falso, han muerto en el planeta Tierra, o mundo, en sus diez mil años de historia.