La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El Dios, superior, a la muerte humana, cadavérica.
¡¡¡Solo este Dios, es el verdadero Dios!!!
Pues creer, en un dios, que sea, menos poderoso, que la existencia, de la muerte humana, carece, y carecerá siempre, de todo sentido, lógico…
Es más, es preferible, el ser ateo, que, el creer, en un supuesto dios, que sea, menos poderoso, que la existencia de la muerte humana, cadavérica.
Es decir, en otras palabras, si ningún dios, pudiera evitar, la existencia, de la muerte humana, cadavérica, lo mejor sería, en ese caso, el ser un ateo.
Solo pues, el creer en el Dios, que resucitó a Jesucristo, de entre los muertos, hace posible, que la creencia en un Dios, sea, un asunto, 100 %, racional.
Solo pues, el creer en el Dios, que resucitará, a todas las personas, fallecidas, en el interior tenebroso del planeta Tierra, durante, los últimos, diez mil años, hace posible, que la creencia en un Dios, sea un asunto, 100 %, racional.
Solo pues, el creer, en el Dios, que evitará, en un futuro, muy cercano, la existencia, de un solo cadáver humano, en el interior tenebroso, del planeta Tierra, hace posible, que la creencia en un Dios, sea un asunto, 100 %, racional.