Overblog Todos los blogs
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.

Publicidad

Creer, en el Dios, bondadoso, misericordioso, o santo.

Creer en un Dios, bondadoso, o santo.

 

 

 

Todos los artículos, de mi blog, están basados, en la creencia mía, en ese Dios, bondadoso, o santo, que, por tanto, es un Dios, que no tiene, nada que ver, con la existencia de las personas, sometidas a la influencia del mal (Mal = Estrellas, en combustión).

De manera, que, si ese Dios, bondadoso, o santo, no existiera, o fuera, solamente, por tanto, un espejismo mío, absolutamente, todos mis artículos, solo, eran dignos, de quemarse, en una hoguera, lo antes posible.

¿Y que características, posee, ese Dios, bondadoso, o santo, totalmente ajeno, al mal?

Pues, estas tres:

1ª Jamás ha tenido, nada que ver, ese Dios, santo, o bondadoso, con la existencia, de ninguna muerte cadavérica, de ninguna persona, sino, que, toda persona, que ha creído, en Él, el último instante de su estancia en el mundo, esa persona, en lugar de morirse, en ese mundo, ha sido arrebatada, completamente viva, por ese Dios, bondadoso, a una vida eterna, de unos cosmonautas suyos, viajeros, libres, por toda la Creación, volviéndose, por tanto, esa persona, invisible, en el mundo.

2ª El Dios, bondadoso, potencialmente, puede mandar males, o sufrimientos, redentores, a las personas, pero, al cabo, de un cierto tiempo, convierte, a todos esos males, o sufrimientos, redentores, por medio, de su poder, en bienes, felicidad plena, o salud perfecta, nada más, es decir, el Dios, bondadoso, cura a absolutamente, todas las enfermedades humanas, después, de que esas enfermedades, humanas, hayan cumplido, sus misiones redentoras, en esas personas, es decir, el Dios, bondadoso, nunca, nunca, nunca, manda, ni ha mandado jamás, sufrimientos mortales, a ninguna persona, que cree, en Él.

3ª El Dios, bondadoso, o santo, se ha dedicado, se dedica, y se dedicará, siempre, a resucitar a todas las personas, muertas, en el mundo, a una vida eterna, de unos cosmonautas suyos, viajeros, libres, por toda la Creación, y cuya base de operaciones, en el planeta Tierra, es la Atlántida, marítima.

Es decir, el Dios, bondadoso, o santo, puede, por ejemplo, crucificar a una persona, para redimirla del mal, pero, el final, de esa crucifixión, de esa persona, en lugar de ser, la muerte cadavérica, de esa persona, crucificada, es una vida eterna, totalmente libre, de todo mal, de esa persona crucificada, huida, por tanto, del mundo, y viajera, libre, por toda la Creación, tras volverla, a esa persona crucificada, completamente invisible, en esa cruz, cuando esa persona, ha concluido, su redención del mal, entera, por medio, de sus sufrimientos, liberadores del sufrimiento.

El Dios, bondadoso, o santo, pues, concluye, a la ancianidad de cualquier persona, que cree, en Él, en el rejuvenecimiento, hasta los dieciocho años, de esa persona, anciana, en lugar de concluir, en la muerte cadavérica, de ese anciano.

Es decir:

 

[Cualquier mal, en la vida eterna de cualquier persona] + [El Dios, bondadoso, o santo, en acción] = [El bien, de la eterna juventud, de esa persona]

 

Y por tanto, solo pueden creer, en este Dios, bondadoso, o santo, todas aquellas personas, que aborrecen, por completo, a sus muertes cadavéricas, potenciales, en el mundo.

Porque, todas aquellas personas, que aman, a sus sepulcros, en el mundo, sobre todas las cosas, es imposible, que, estas personas, puedan creer, asimismo, también, en la existencia, de este Dios, bondadoso, o santo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post