La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Cuando, y como, recuperé, mi sano juicio?
Pues fue, hace, unos ocho años, cuando, leyendo, la Biblia, me di cuenta, por fin, de mi verdadera naturaleza, y de la verdadera naturaleza, de todas las personas, que habitamos, el planeta tierra, es decir, recuperé, mi sano juicio, desde el momento, en que, leyendo la Biblia, comprendí, que, mi persona, como, la persona de Enoc, o como la persona del profeta Elías, era, en realidad, un cosmonauta de Dios (Hijo de Dios), con su correspondiente nave, esperando siempre, el ser rellenada, con mi presencia, y por tanto, potencialmente viajero, por todo el cosmos, con mi única casa, en Dios-Padre, o mi felicidad, plena, 100 % onírica.