La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Cumplir la ley de Moisés.
A rajatabla….
¿Para qué?
Para, obtener, la persona, que los guarda, como premio final, a su fe en Dios, el último instante final, de su estancia en el mundo, su salvación, de la muerte cadavérica, por medio, de su arrebatamiento-invisibilidad, a un carro de fuego, nube, o nave celestial, en lugar de obtener, su muerte cadavérica…
Y por tanto, la persona, que no cumple, a rajatabla, los mandamientos, de la ley de Moisés, no obtiene, como su premio final, a su fe, su salvación, y por tanto, esa persona, es reo de muerte.
Este es un pacto, hecho con Dios, como, puede ser, cualquier otro pacto, hecho, con Dios, y por tanto, este pacto, con Dios, lo puede sustituir, una persona, por, cualquier otro pacto diferente, hecho con ese mismo Dios, como, por ejemplo, este: “Quién cree, en la persona de Jesucristo, resucitado, obtendrá como premio final, su arrebato, completamente vivo, a un carro de fuego, nube, o nave celestial, librando, de esa manera, su vida, de la muerte cadavérica”
Jesucristo, hace dos mil años: “ “Pactad, con Dios, previamente, vuestras huidas del mundo, completamente vivas, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, y después, orad a Dios, porque, esos pactos, se lleven a cabo, de una manera, perfecta, hasta sus finales correspondientes”