La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
De bebé a niño.
Los bebés recién nacidos, por medio de sus continuos sueños ó viajes astrales, dentro de sus cerebros, viven solamente, ó definen cuánticamente dentro de sus cerebros, solamente, a los paisajes del Reino de los cielos, y el Cielo-Eternidad.
Sus amigos principales, pues, son los mismos habitantes del Reino de los cielos, con los que hablan muchas veces, largas conversaciones, y habitantes del Reino de los cielos, que les dan, buenos consejos ó buenas instrucciones, para que les vaya bien, en sus futuras vidas, en el planeta Tierra.
Y por tanto, el tránsito de bebé a niño, consiste básicamente, en un dejar progresivo, la vida onírica hermosísima del Reino de los cielos, y en un aclimatarse a vivir, en los paisajes hostiles de sus vigilias-oníricas de niños, en el planeta Tierra, es decir, consiste básicamente, en un dejar de ser completamente felices, gracias a las perfecciones totales, de sus vidas oníricas en el Reino de los cielos, y en un acostumbrarse a ser más y más infelices, de forma progresiva, y a medida que esos bebés, se hacen niños, en sus vidas imperfectas, en el planeta Tierra.
Es decir:
[Bebés (Perfección vital total, del Reino de los cielos y del Cielo-Eternidad)] + [Termodinámica natural (+ T) (Crecimiento ó vida forzada progresiva, es decir, vida llevada, pero no deseada libremente, por el bebé-niño)] → [Niños (Imperfección vital, paulatina y progresiva, en el planeta Tierra)]
Es decir, que el dejar de ser bebé, y el aprender a ser niño, en el planeta Tierra, conlleva en sí mismo, el abandonar una vida onírica perfecta, y el acceder a una vida de vigilia-sueño, totalmente imperfecta, es decir, conlleva en sí mismo, un tránsito entre la alegría perfecta, y el llanto progresivo, ó el lloro, irremediable (Bien (Justicia) → Mal (Injusticia)).
Así por ejemplo, el aprender a caminar y el aprender a hablar, es decir, el abandonar la cuna, supone para el bebé-niño, el sumergirse en un argumento vital, conformado por una pesadilla creciente ó injusta, llena de tristezas ó depresiones, llena de angustias terribles, llena de horribles miedos hacia la malignidad de la vida humana espacial, é iluminada por la luz del sol, dentro del planeta Tierra.
Es decir:
¡¡¡Una odisea completa, para unos seres muy valientes y decididos!!!