La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
De la bondad infinita, a la maldad infinita.
Si una persona, cualquiera, es infinitamente feliz, esa persona, en ese caso, es el mismo, Dios Trinidad, y por tanto, esa persona, es, en ese caso, es infinitamente buena.
Pero, si esa misma persona, viaja, dentro de su misma inteligencia, desde la Eternidad, por todo el Cosmos, hacia el interior del planeta Tierra, le sucede, en ese interior del planeta Tierra, visionado, por la inteligencia de su propia mente, gracias a los Carros de fuego, Nubes, o naves tetraédricas, que su felicidad infinita, original, se vuelve, una gran infelicidad, y por tanto, la persona, en cuestión, sea cual sea, su nombre, se vuelve, malísima, en el sentido, de que se vuelve, llena de defectos, totalmente inevitables, para su propia mente, y generados todos ellos, sin duda alguna, por el interior tenebroso del planeta Tierra, que procesa, su inteligencia.
Y por tanto, absolutamente, todos los defectos humanos, son completamente inevitables, y son generados, exclusivamente, por el interior tenebroso de un planeta, como el planeta Tierra, procesado, por las inteligencias humanas.
¡¡¡Y por tanto, las personas, son salvadas por Dios, independientemente, de lo muchos, o pocos defectos, que el interior tenebroso, del planeta Tierra, les ha inducido, a esas personas, sencillamente, porque esos defectos humanos, son totalmente inevitables, para las personas, cuyas inteligencias, procesan, a ese, interior tenebroso, del planeta Tierra!!!