La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La sexualidad humana, natural
Proviene, de las transmutaciones alquímicas, de las personas, asexuadas, originales, provenientes, todas ellas, del sueño eterno, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad.
Es decir:
[Persona asexuada, original] + Implosión + Explosión = [Persona hombre, obra creada de Dios, y por tanto, algo, 100 % perfecto, en su naturaleza]
[Persona asexuada, original] + Implosión + Explosión = [Persona mujer, obra creada por Dios, y por tanto, algo, 100 %, perfecto, en su naturaleza]
Y esta sexualidad humana, natural, es, toda ella, un sueño, en un 100 %, y por tanto, esta sexualidad humana, natural, al ser, un asunto onírico, en un 100 %, resulta, totalmente imposible, el traducirla, o el expresarla, con una precisión total, al-en, el lenguaje, utilizado, en vida humana, animalizada, de la vigilia atroz, del interior tenebroso, del planeta Tierra.
De manera, que ningún hombre, ni ninguna mujer, habitantes transitorios, del planeta Tierra, pueden expresar, con precisión, total, o con una claridad total, a sus auténticas, y verdaderas, sexualidades, 100 % heterosexuales, obra de Dios, es decir, las sexualidades naturales, de unos cosmonautas, del Dios Trinidad, viajeros, libres, por toda la Creación, poseedores, de sus vidas eternas, por medio, del lenguaje utilizado, en la vida humana, vivida, en el interior tenebroso, del planeta Tierra.
Es decir, el verdadero ser hombre, natural, y el verdadero, ser mujer, natural, como toda la verdadera naturaleza humana, en general, al ser, unos asuntos, 100 % oníricos todos ellos, en la vigilia terrestre, del interior tenebroso, del planeta Tierra, resultan, unos asuntos, totalmente imposible, de llegar a reconocer, científicamente, o con todas sus verdades, tal y como son, en realidad, es decir, resultan, unos asuntos, sumergidos, en una tinieblas, o sabidurías ciegas, inevitables.
Y por tanto, el ser hombre, natural, en el interior tenebroso, del planeta Tierra, se convierte, en un asunto, totalmente desnaturalizado, tenebroso, lleno de equivocaciones, locura, cegueras, pasiones negativas, odios, ascos, repugnancias, en definitiva, en algo, lleno de un mal, totalmente inevitable, que ya no es obra de Dios.
Y por tanto, al ser mujer, natural, en el interior tenebroso, del planeta Tierra, le ocurre, exactamente igual, que al ser hombre.
Es decir:
[Sexualidad humana, natural, de la vida eterna, obra de Dios] + [El interior tenebroso, del planeta Tierra] = [Sexualidad humana, entenebrecida, obra de satanás] + [Salvación] + [Redención] = [Sexualidad humana, natural, de la vida eterna, obra de Dios]