La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Desobedecer a Dios.
Satanás, había hecho creer, a muchas pobres personas, víctimas suyas, que si viajaban, al interior tenebroso, del planeta Tierra, desde el Reino de los cielos, en ese, interior tenebroso, del planeta Tierra, en lugar de encontrarse, con un nido de dinosaurios (Verdadera realidad, del planeta Tierra), se iban, a encontrar, con un cielo, más placentero, que el cielo, del Dios Trinidad.
Y por tanto, todas esas pobres, personas, víctimas de satanás, le pedían a Dios, con insistencia, que las dejara viajar, al planeta Tierra…
Y Dios, es decir, el Padre eterno, les decía, a esas, pobres personas, víctimas de satanás:
Si viajáis, a ese planeta Tierra, sufriréis, múltiples enfermedades, e incluso, podéis morir.
Vosotras, mujeres, si viajáis, a ese planeta Tierra, tendréis, que parir, a vuestros hijos, con un dolor inevitable.
Si viajáis, al planeta Tierra, os tendréis, que ganar, vuestras vidas, con el sudor, de vuestras frentes, es decir, trabajando, con vuestras propias manos.
Pero muchas, de estas pobres personas, víctimas de satanás, le hicieron, un mayor caso, a satanás, que al Padre, eterno, y por tanto, al Padre eterno, no le quedó, otro remedio, que expulsarlas, del paraíso, y dejar, que se encaminaran, hacia el planeta Tierra, por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales.
Y cuando, estas personas, iban a partir, el Padre eterno, les dijo: “Cosmos, soy, y en el Cosmos, os vais a convertir”
Porque, muchas de estas, pobres personas, creían ciegamente, que se encaminaban, en ese viaje, hacia un cielo, más placentero, que el Cielo, del Dios Trinidad.