La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Diamantes voladores.
Los ovnis piramidales, que se puede visionar, en internet, o bien, los carros de fuego, Nubes bíblicas, o casas piramidales, por medio, de los cuales, vinimos las personas (Los cosmonautas atlantes), al planeta Tierra, hace unos diez mil años, y por medio, de los cuales, por tanto, las personas, debemos abandonar, muy pronto, el planeta Tierra, con el fin del mundo.
Unos diamantes, piramidales, tetraédricos, que, bien, pueden tender, a adquirir, unas durezas máximas, por medio, de una implosión, creciente, o que bien, pueden tender, a desplazarse, de un lugar a otro, según el pensamiento, de una persona, testigo, por causa, de unas descompensaciones, transitorias, existentes, entre las fuerzas explosivas, de sus fuegos internos, y las fuerzas implosivas, o fuerzas de cohesiones, de sus estructuras piramidales, diamantinas.
Unos ancianos, cobijados, dentro de esos diamantes, cuando, esos diamantes, completamente quietos, tienden a adquirir, sus durezas máximas, pueden tender a convertirse, en unos jóvenes, de veinte años, de nuevo, al incrementar, sus felicidades, es decir, al incrementar, los porcentajes de diamantes, con los que están configurados, y por tanto, pueden tender, asimismo, a conciliar, el sueño eterno, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, y convertirse, en Dios, e decir, convertirse, en unos diamantes, de durezas máximas (Felicidad, humana, máxima, o sueño humano, plenamente feliz, sin argumento alguno).
Estos diamantes voladores, carros de fuego, Nubes, o casas piramidales, son pues, los elixires, de la eterna juventud, humana.