La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Dios aprieta, pero no ahoga.
¿Por qué motivo?
¡¡¡Porque Dios, redime, pero Dios, al mismo tiempo, libra de la muerte, ó salva, es decir, Dios, al mismo tiempo, que castiga con males, para redimir, vuelve a las personas, invisibles en el mundo, y visibles, en los interiores de los Carros de fuego (Nubes), es decir, Dios, al mismo tiempo, que se comporta como un malvado, para redimir, vuelve a las personas, cosmonautas dominadores de toda la Creación, el último instante de sus estancias en el planeta Tierra, ó mundo!!!
Es decir, Dios, al mismo tiempo, que manda males, a las personas, para que esas personas, finalicen justamente, toda su relación con el mal (Interior del planeta Tierra) (Redención), cuida a esas mismas personas, infinitamente, para que el último instante de sus estancias en el planeta Tierra, esas mismas personas, que reciben males, de parte de Dios, sean vueltas unos cosmonautas, y por tanto, no perezcan como todos los animales, en el interior del planeta Tierra.
Ó sea, que Dios, al mismo tiempo, que se comporta como un malvado, aparentemente, con las personas, resulta infinitamente bueno, al mismo tiempo, y por tanto, cuida, con un cuidado exquisito (Infinito), de que ninguna persona, que sufre, por redimirse, muera como un animal, el último instante, de su estancia en el planeta Tierra.
Y por tanto...
Toda persona, que sufre, por redimirse...
¡¡¡Tiene garantizada, al mismo tiempo, en un 100 %, su salvación, el último instante, de su estancia en el planeta Tierra!!!
Porque al Padre eterno, no ha habido ningún humano, ni puede haber, tampoco, ningún humano, que sea capaz jamás, de quitarle, a una oveja suya, de sus manos.
Y toda persona, que sufre, por redimirse, es y será siempre, una oveja del Padre eterno, y por tanto, el Padre eterno, pondrá en juego, a todo el poder de su Mente (Omnipotencia), es decir, pondrá en juego, a toda la Creación, y sus fuerzas, correspondientes, para defender a esa oveja suya, de las manos humanas, ladronas...
Porque al fin y al cabo, esas manos humanas, ladronas, son solamente también, una cierta parte, de la misma Mente del Dios Trinidad, tan solo, y por tanto, esas manos humanos humanas, ladronas, están, y estarán siempre, bajo el dominio total, del poder absoluto, de la Mente, del mismo Dios Trinidad.
Así pues:
¡¡¡DIOS APRIETA, ES DECIR, REDIME, PERO NO AHOGA, ES DECIR, LIBRA DE LA MUERTE, Ó SALVA, A TODAS LAS PERSONAS, QUE AMAN SUS SALVACIONES!!!
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