Overblog Todos los blogs
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.

Publicidad

Dios, el aborrecedor infinito, del mal, en la vida humana.

Dios aborrece, infinitamente, a la vida humana, influenciada, por el  mal.

 

 

 

 

Hace, unos quince mil años, una persona trastornada, por el mal, de la Creación (Las estrellas, en combustión = mal), que la Biblia, apoda, con el nombre, de satanás, hizo creer, a muchas personas (Hombres y mujeres), habitantes del Reino de los cielos,  que si viajaban, en los carros de fuego, hacia las estrellas, en combustión, es decir, hacia el mal, de la Creación, en lugar de encontrarse, con ese mal, de la Creación, encontrarían, en su lugar, un bien, más grande, que el bien del cielo.

¿Y que hizo, Dios, ante este timo, o engaño, masivo, de muchas pobres personas, realizado por satanás?

¡¡¡Pues trató, de deshacerlo, por completo, en las inteligencias, de esas personas, timadas, o engañadas, para que, esas personas timadas, no iniciaran, ese viaje cósmico, peligrosísimo, hacia las estrellas, en combustión, y se dieran de bruces, con ese mal, en lugar de encontrarse, con el supuesto cielo, que les había prometido, satanás!!!

Y como, Dios, no tuvo, un éxito, completo, en su intento, de impedir ese viaje, no le quedó, otro remedio, que dejar, que muchas, pobres personas, timadas, o engañas, por satanás, se pusieran en camino, hacia las estrellas, en combustión, por medio, de los carros de fuego, nubes, o naves celestiales.

Y Dios, les dijo, a  esas pobres personas, timadas: “Desde ahora, Cosmos, sois, y en el Cosmos, os vais a convertir, al final de vuestro viaje, porque esas personas, creían, erróneamente, que se dirigían, hacia un cielo, más hermoso, que el cielo, de Dios, que todas ellas, conocían perfectamente, de una manera, totalmente libre, hasta entonces”

Y por tanto, Dios, ha aborrecido, aborrece, y aborrecerá, siempre, infinitamente, a la vida humana, sometida, a la influencia del mal, o a la vida humana, influenciada, por las estrellas, en combustión.

Y como, Dios, sabía, perfectamente, que, esas pobres personas, se iban a dar de bruces, con un mal, totalmente inevitable, para ellas, en su viaje, peligrosísimo, masivo, hacia el planeta Tierra, se tuvo, que inventar, la redención, o la santificación, de esas personas, de ese mal, por medio, de repartir, a ese mal, inevitable, entre todas las personas viajeras, en forma, de unas ciertas raciones individuales, [R^], de manera, que aquella persona, que sufriera, su ración individual, correspondiente, de mal, [R^], quedara, libre de ese mal, para siempre…

Y por este motivo, Dios, y aunque, ha aborrecido, infinitamente, siempre, la presencia del mal, en las vidas eternas, de las personas, se ha tenido, que dedicar, precisamente, a racionar, desde hace diez mil años, a ese mal, en las vidas eternas, de esas personas viajeras, de forma, que a toda aquella, que Dios, ha querido liberar del mal, para siempre, lo antes posible, Dios, se ha visto obligado, a hacerle sufrir, a esa persona, su correspondiente ración de mal, [R^], previamente, para poder alcanzar, su objetivo, con éxito.

Y por este motivo, Dios, a todos sus amigos, los ha alimentado, de su ración, correspondiente de mal, [R ^], precisamente, para poderlos liberar, de ese mal, para siempre, de una manera justa, y lo antes posible.

Y por este motivo, Dios, le ordenó escribir, los argumentos, de los Salmos, al rey David….

Y por este motivo, Dios, le mandó males, y enfermedades, de todo tipo, a Job….

Y por este motivo, Dios, ordenó, la crucifixión, de Jesucristo…

Y por este motivo, Dios, le mando, persecuciones, apedreamientos, y otras calamidades, a s. Pablo…

Y por este motivo, Dios, hizo crucificar, a s. Pedro…

Etc., etc., etc.

Es decir, en resumidas cuentas, que, el aborrecedor infinito, de la presencia del mal, en la vida humana, durante todo ese viaje, peligrosísimo, es decir, Dios mismo, durante diez mil años, terrestres, se ha tenido, que convertir, obligadamente, en un hacedor de ese mal, precisamente, a todas aquellas personas, que, Él, más ha amado, es decir, precisamente, a aquellas personas, que Dios, ha querido, liberar del mal, lo antes posible, de una manera justa, y para siempre.

 

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post