La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Dios, el Dios, de los ovnis.
Es decir, Dios, el Dios, de unos objetos volantes, no identificados, por el mundo, que la Biblia, llama, también, “Nubes”, “Carros de fuego”, “naves celestiales”, que tienen, las formas geométricas, de unas grandes pirámides, tetraédricas, voladoras, por causa, de sus fuegos internos, que, Dios, los posee, a estas naves, en unas cantidades millonarias (La Biblia: Las naves de Dios, se cuentan, por millones de millones), y por medio, de los cuales, las personas, vinimos, al planeta Tierra, hace unos diez mil años, y lo colonizamos, posteriormente, y que sirven, para que, por medio de ellos, las personas, viajemos, dentro de nuestros propios pensamientos, por todos los planetas del Cosmos (Sus exteriores), y el sueño eterno, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad.