La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Dios protege del mal.
Si no fuera así, no tendría, ningún sentido, el servirle.
Así pues, Dios, redime, o santifica, mandando males, a las personas, pero, al mismo tiempo, ese mismo Dios, protege de todo mal, y libra de la muerte, mediante el salmo, 91, a esas personas, a las que manda, esos males redentores.
Si esto, no fuera cierto, se podrían destruir, perfectamente, todos mis escritos, porque esos escritos, estarán basados, en ese caso, en un dios, completamente, inexistente.
Así pues, Dios, aprieta, pero no ahoga, nunca, porque, si Dios, llegara a ahogar, alguna vez, absolutamente, todos mis escritos, se podrían quemar, en una hoguera, perfectamente, y sin problema alguno.
Es decir, si Dios, no raptara, a todas las personas, que se dejan raptar, a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis tetraédricos, completamente vivas, tal y como hizo, con el profeta Elías, ante los ojos del profeta Eliseo, absolutamente, todos mis escritos, se podían quemar, perfectamente, en una gran hoguera, sin problema alguno.