La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Dios, y las partículas, elementales.
Si los físicos, de los aceleradores, no pensaran, en forma de unas ideas, concretas, y determinadas, hechas de una felicidad, nombrada-formada-angulada, a esos aceleradores, a los experimentos, que realizan, en esos aceleradores, y a sus elucubraciones, acerca de esos experimentos, no podrían generar, a sus ideas, acerca de las partículas, elementales, y por tanto, en ese caso, jamás hubieran existido, dichas partículas, en ningún lugar, es decir, esas partículas, no habrían existido.
Y por tanto:
[Partículas elementales, de los aceleradores] = [Unas ciertas ideas, de los pensamientos, de los físicos, conformadas, por una mezcla, de las ideas, acerca de unos experimentos, realizados, en dichos aceleradores, por esos físicos, y las ideas, acerca de unas elucubraciones, posteriores, de los pensamientos, de esos físicos, acerca de sus experimentos] = [[I (1),…, I (2),…I (3)…, I (n)] + Implosión + Explosión] = [Unas ideas, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, siempre irrepetibles, entre sí, hechas de una felicidad humana, nombrada, formada, o angulada, de diversas, formas, nombres, o ángulos, diferentes] = [Una determinada, cadena de Ibozoo uu, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, siempre irrepetibles, entre sí, y con sus respectivos, ángulos, incrementándose, por medio, de una Explosión, y decreciendo, por medio, de una Implosión, y con sus respectivas, masas aceleradoras, o curvaturas elipsoidales, incrementándose, por medio, de una explosión, y decreciendo, por medio, de una implosión] = [[{@ (1), m (1)}, {@ (2), m (2)},…{@ (n), m (n)}] + Implosión + Explosión]
Y por tanto, si esos físicos, de esos aceleradores, se pusieran, a clasificar, u ordenar, a todas las partículas, que encontraran, en sus experimentos, como, cada día, encontraría, unas partículas, diferentes, en sus experimentos, pues no acabarían, nunca, de encontrar, partículas nuevas, jamás.
Ahora bien, si esos físicos, quisieran encontrar, a la idea, acerca de Dios, siempre, dentro de sus pensamientos, se tendrían que olvidar, de sus enormes aceleradores, y tendrían, que someter, a sus personas, a una Implosión, creciente, dentro de un tetraedro, hasta convertirse, esos físicos, en unos diamantes, de dureza máxima, o lo que es lo mismo, conciliar, esos físicos, un sueño, de felicidad, máxima, o plenamente feliz, sin contenido, argumental alguno, [0], Eternidad, Padre, o la Nada, y cuando, lograran, alcanzar, ese objetivo, esos físicos, entonces, si que habrían encontrado, esos físicos, la idea, acerca de Dios.