La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Dios y los asuntos mundanos.
El mundo, es la vida perdida, o la vida extraviada, en el interior tenebroso del planeta Tierra, de forma, transitoria y lamentable, de unos cosmonautas, del Dios Trinidad, y por tanto, lógicamente, sucede, que:
1º Todo lo que ocurre, en ese mundo, o interior tenebroso del planeta Tierra, ya sea, bueno, o ya sea, malo, para Dios, no vale, absolutamente nada, pues se trata, de una vida humana, perdida o extraviada.
2º Lo único, que tiene valor, de la vida del mundo, para Dios, es su finalización justa, y definitiva, rápida, es decir, su conversión final, rápida, en las vidas eternas, de unos cosmonautas, viajeros, libres, por toda la Creación, ya sea, mediante su salvación, ya sea, mediante su redención sufrida, completa, del mal.
3º Y por tanto, Dios, cuando salva, a un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, o cuando, redime del mal, a una persona, cualquiera, habitante del mundo, lo hace, tapándose, completamente sus ojos, respecto, a la historia anterior, de la vida de esa persona, en el interior tenebroso, del planeta Tierra, es decir, lo hace, aunque, esa persona, en el planeta Tierra, haya sido, anteriormente, un asesino de muchas personas, un embustero, un ladrón, un homosexual, etc., etc., etc., es decir, lo hace, sin tenerle en cuenta, a esa persona, el argumento de su vida ilegal, o bajo el pecado original, en el mundo.