La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Dos terceras partes, de la humanidad…
Deben, de ser abducidas-salvadas, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, acompañando, a la abducción-salvación, del Hijo del hombre, a un carro de fuego, nube, o nave celestial.
Así, lo afirmó, el mismo, Jesucristo, hace dos mil años, cuando habló, de la futura venida del Hijo del hombre, al mundo.
Si ellas, así, lo desean, libremente, completamente vivas, o sin tener que sufrir, ningún dolor, o malestar, en ese tránsito, y si ellas, rechazan, a sus salvaciones-abducciones, con todas sus fuerzas, previamente, y de forma voluntaria, después de muertas, y resucitadas, al cabo, de unos tres segundos, de producirse, sus muertes, cadavéricas.
Y de esta manera, el número de los habitantes del mundo, se verá reducido, a un tercio, del total, con la salvación, a un carro de fuego, nube, o nave celestial, del Hijo del hombre, y de su madre, anciana.