La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El amor de Dios al mundo.
La vida del mundo, o vida humana, vivida, en el interior del planeta Tierra, es una vida humana, que Dios, prohibió, a todas las personas, nada más, que esas personas, la conocieran, por primera vez, hace unos quince mil años.
¿Por qué, motivo?
Pues, porque, la verdadera naturaleza del planeta Tierra, es la de ser, una cueva, llena de feroces dinosaurios.
Y por tanto, la Biblia, en el evangelio, según, s. Juan, afirmó, verdaderamente, esto: “Tanto amó, Dios, a sus cosmonautas, perdidos, o extraviados, en el mundo (Planeta Tierra), de forma lamentable, que envió, a su Hijo, Jesucristo, para que quien, creyera en Él, recuperara, de nuevo, de una manera justa, su vida eterna de cosmonauta, viajero, libre e inmortal, por toda la Creación, perdida, lamentablemente, por causa, del mundo, o planeta Tierra”
Y por tanto, Dios, solo ama, a un asunto mundano, sí, y solo sí, ese asunto mundano, es un asunto, finalizador, de ese mundo, es decir, si ese asunto, es un asunto, capaz, de devolver, a las personas, habitantes del mundo, de nuevo, sus vidas de cosmonautas, perdidas, lamentablemente, hace diez mil años.